¿Por qué un estudio jurídico debería recurrir a un traductor legal?

El mercado globalizado y las crecientes relaciones internacionales exigen cada vez más que los abogados se ocupen de casos donde los participantes involucrados pertenecen a varios países. Sin embargo, la calidad y fidelidad del texto jurídico original pueden verse comprometidas cuando es traducido a uno o más idiomas. En este artículo evaluaremos algunos de los motivos por los cuales esta delicada tarea debe estar en manos de traductores especializados.
Es un error común creer que el hecho de que un abogado posea conocimientos generales del idioma de destino es suficiente para garantizar la traducción satisfactoria de un documento legal. Por un lado, nos encontramos en este ámbito con terminología específica cuya comprensión esta lejos de ser alcanzada por personas que utilizan una lengua extranjera con propósitos comunicativos generales. El traductor sabe que cada término posee múltiples acepciones y que requiere de un análisis minucioso para poder ser volcado a otro idioma y a otra cultura.
El traductor está atento además a los cambio lingüísticos entre variedades del mismo idioma. El texto original tendrá un nuevo destinatario y el traductor se encargara de hacer todos los ajustes necesarios para adecuar el texto a la nueva audiencia. Como resultado, se busca producir un documento que transmita el mismo mensaje que el texto original logrando no solo que el significado sea claro sino también la forma.
Es importante que los estudios jurídicos cuenten con el conocimiento y la experiencia de los traductores legales para lograr que sus documentos sean traducidos correctamente y evitar así errores lingüísticos o de interpretación que podrían acarrear consecuencias indeseables para la empresa.

¿Por qué los laboratorios necesitan traductores científico-técnicos?

Los laboratorios y las empresas farmacéuticas a menudo requieren que el contenido de sus documentos esté disponible en uno o más idiomas extranjeros. El motivo de esta necesidad surge de diversos objetivos, como atraer clientes y socios en el extranjero o dar a conocer sus investigaciones globalmente. Cualquiera sea el objetivo final, un error en la traducción de estos textos puede ocasionar pérdidas de diferente naturaleza para la empresa. Es el propósito de este artículo alertar a las empresas sobre la importancia de contar con los servicios de un traductor científico-técnico.
En el ámbito científico, los profesionales vuelcan en papel el fruto de horas de arduo trabajo. Es interesante observar, sin embargo, que muchas veces la traducción del texto no cuenta con el mismo cuidado y es confiada, en cambio, a manos inexpertas. El destinatario de este texto debe esforzarse por interpretar el significado de un documento que, si bien puede contener datos y conclusiones magníficos, se esconde en la oscuridad de un vocabulario y una sintaxis poco claros. Es aquí donde el papel traductor se torna crucial.
El traductor científico-técnico posee la formación y experiencia necesarias para ocuparse de esta tarea con profesionalismo. No solo está capacitado para comprender y extraer el mensaje original en detalle sino que también ha sido entrenado para volcarlo en la lengua de destino con claridad y precisión. El traductor trabaja con glosarios especializados, fruto de su investigación y compromiso con la calidad lingüística de su labor.
La traducción de un texto científico-técnico debe estar sometida a los mismos estándares estrictos de calidad y precisión que el texto original. Es por esto que debe recurrirse a profesionales especializados en la materia ya que son los únicos que comprenden la importancia crítica de la tarea y se dedican a ella con responsabilidad y competencia.