¿Por qué un estudio jurídico debería recurrir a un traductor legal?

El mercado globalizado y las crecientes relaciones internacionales exigen cada vez más que los abogados se ocupen de casos donde los participantes involucrados pertenecen a varios países. Sin embargo, la calidad y fidelidad del texto jurídico original pueden verse comprometidas cuando es traducido a uno o más idiomas. En este artículo evaluaremos algunos de los motivos por los cuales esta delicada tarea debe estar en manos de traductores especializados.
Es un error común creer que el hecho de que un abogado posea conocimientos generales del idioma de destino es suficiente para garantizar la traducción satisfactoria de un documento legal. Por un lado, nos encontramos en este ámbito con terminología específica cuya comprensión esta lejos de ser alcanzada por personas que utilizan una lengua extranjera con propósitos comunicativos generales. El traductor sabe que cada término posee múltiples acepciones y que requiere de un análisis minucioso para poder ser volcado a otro idioma y a otra cultura.
El traductor está atento además a los cambio lingüísticos entre variedades del mismo idioma. El texto original tendrá un nuevo destinatario y el traductor se encargara de hacer todos los ajustes necesarios para adecuar el texto a la nueva audiencia. Como resultado, se busca producir un documento que transmita el mismo mensaje que el texto original logrando no solo que el significado sea claro sino también la forma.
Es importante que los estudios jurídicos cuenten con el conocimiento y la experiencia de los traductores legales para lograr que sus documentos sean traducidos correctamente y evitar así errores lingüísticos o de interpretación que podrían acarrear consecuencias indeseables para la empresa.